

Vaya
a nuestro Libro de Visitas y Déjenos su comentario.
asociacioncristiana2004 @yahoo.com

Honduras
Bajo
la llama de Pentecostés
|
|
ESTUDIOS BIBLICOS
Asociación
Crisitiana de Iglesias Misionera, Inc
|
Por qué no llega
el Avivamiento
Yo os engendré
mediante el Evangelio.
~
Pablo
¡Oh hermano,
ora! A pesar de Satanás, ora. Emplea horas en oración. Antes
descuida a los amigos que el orar. Mas bien ayuna y piérdete el
desayuno, el almuerzo, el té, la cena - el sueño - antes que
descuidar la oración. Y no debemos hablar acerca de la oración,
debemos orar con vehemencia. El Señor está cerca. El viene
calladamente mientras las vírgenes duermen.
~
Andrés A. Bonar
Pasaron siete
años
... antes que Carey bautizara el primer convertido en la India.
... antes que Judson ganara el primer convertido en Birmania.
... que Morrison trabajó antes que el primer chino viniera a
Cristo.
... Moffat declara que esperó para ver la primera evidencia del
mover
del Espíritu Santo sobre los Bechuanas en Africa.
... antes que Henry Richards trajera el primer convertido en
Banza Manteka.
~ A.
J. Gordon
Oración-la
sangre del alma
~
George Herbert
"¡DAME HIJOS O MUERO!"
El avivamiento
es imperativo porque las compuertas del infierno se han abierto
sobre esta degenerada generación.
Necesitamos (y decimos que queremos) avivamiento. Sin embargo,
los cristianos elegantes y superficiales del presente quisieran
el Cielo abierto y el avivamiento servido como por una máquina
expendedora de gaseosas.
Pero Dios no ha mecanizado su glorioso poder para adaptarlo a
nuestro calendario religioso.
"Deseamos que
venga el avivamiento a nosotros como vino en las Hébridas," dijo
hace poco un pastor. Pero, ¡hermanos! ¡el despertamiento no vino
a las islas de Escocia por sólo desearlo! Los cielos fueron
abiertos y el gran poder de Dios sacudió aquellas islas porque,
"frágiles hijos del polvo… santificaron un ayuno y convocaron a
solemne asamblea" y esperaron con lágrimas, cansancio y dolores
de parto ante el trono del Dios vivo.
Esa visitación vino porque Aquel que buscó una virgen para
engendrar Su Hijo Amado, halló un pueblo de pureza virginal en
aquellas almas de visión y pasión ardiente. Ellos tenían un solo
motivo al orar.
Ninguna petición fue manchada por la necesidad de salvar la cara
a alguna denominación decadente. Su ojo era sencillo, deseando
sólo la gloria de Dios. No les movía la envidia de otro grupo
que les sobrepasara en crecimiento, sino que estaban celosos por
Jehová de los Ejércitos, cuya gloria estaba en el polvo, "las
murallas arruinadas y las puertas consumidas con fuego."
Para atraer el
mover del Espíritu Santo, una iglesia evangélica, basada en la
Biblia no basta. Amados, tenemos miles de iglesias así alrededor
del mundo.
Una señorita de diecisiete años y un joven de la misma edad
pueden ser padres, y hasta pueden estar casados legalmente,
pero, ¿justifica esto el engendrar? ¿Tendrán seguridad
financiera para cubrir las necesidades?
¿Son mentalmente maduros para guiar ese niño en el camino que
debe andar?
El avivamiento moriría en una semana en algunas de nuestras
iglesias "bíblicas", pues, ¿Dónde están las madres en Israel
para cuidar a los recién nacidos?
¿Cuántos de nuestros creyentes son capaces de guiar un alma de
las tinieblas a la luz de Cristo?
Sería tan lógico tener nacimientos espirituales en la condición
en que están algunas iglesias como poner un bebé en manos de un
retrasado mental.
El nacimiento
de un hijo natural es precedido por meses de carga y días de
dolor. Así es el nacimiento de un hijo espiritual.
Jesús oró por Su Iglesia, pero para lograr su nacimiento
espiritual se entregó a la muerte.
Pablo oraba "noche y día... con vehemencia" por la iglesia; y
además estaba con dolores de parto por los pecadores.
Fue "Cuando Sión estuvo de parto que engendró hijos."
Aun cuando los
predicadores claman semana tras semana: "Tenéis que nacer otra
vez," ¿cuántos pueden decir con Pablo: "Aunque tuviereis diez
mil ayos en Cristo, no tenéis muchos padres, pues yo os
engendré en Cristo Jesús por la palabra verdadera del
Evangelio"?
Así, los engendró en la fe. No dice que oró meramente por ellos,
sino implica que estuvo de parto por ellos. Si durante el
último siglo los alumbramientos físicos hubieran sido tan
escasos como los nacimientos espirituales, la raza humana casi
se habría extinguido.
"Debemos orar para vivir la vida cristiana,"
decimos; cuando la verdad es que debemos vivir la vida
cristiana para orar.
"Si estuviereis en Mí..., pedid" (o sea, orad). Ya sé que
"pedir" incluye solicitar a Dios la salvación de nuestros
amados. Pero orar es más que pedir. Orar es ciertamente ponernos
bajo el dominio del Espíritu Santo a fin de que El pueda obrar
en y por nosotros.
En el primer capítulo del Génesis vemos que cada cosa con vida
producía fruto según su especie. Del mismo modo, ¿no tendría
cada alma regenerada que traer otras almas a luz?
A los
evangelistas se nos atribuyen muchos éxitos que no son realmente
nuestros.
Hay una mujer en Irlanda que ora horas enteras. Cada día ora por
este pobre tartamudo. Otros me dicen: "No pasa un día que no
interceda ante el trono de Dios por usted."
Estos cristianos han engendrado muchas almas que se me atribuyen
a mí, mientras que muchas veces yo no soy sino la partera de
tales nacimientos espirituales.
En el juicio nos sorprenderemos de ver grandes galardones ir a
discípulos desconocidos. A veces pienso que los predicadores que
atraemos los ojos del público estaremos entre los menos
recompensados. Por ejemplo, conozco hombres que predican hoy
sermones que predicaron veinte años atrás, que ya no traen vida.
Estos predicadores años atrás oraban.
Uno me dijo: "Es cierto, hermano, ahora no
oro tanto como lo hacía antes, pero el Señor comprende." ¡Ay!
¡El comprende!… pero no nos excusa por estar más ocupados que lo
que El quiere que estemos.
Es verdad que la ciencia ha aliviado algunos de los sufrimientos
que nuestras madres conocieron al dar hijos al mundo, pero la
ciencia nunca podrá acortar los largos meses de embarazo.
Del mismo modo, nosotros los predicadores hemos hallado medios
más fáciles de conseguir que la gente venga al altar para
salvación o para ser llenos del Espíritu Santo.
Para la salvación se permite a la gente que sólo levante la
mano, y "listo," los gemidos al pie del altar son eliminados.
Para ser llenos del Espíritu Santo -se dice a la gente- "solo
ponte de pie donde estás y el evangelista orará por ti y serás
lleno."
¡Qué vergüenza! Hermano, antes que el milagro tenga lugar,
verdadero avivamiento y nacimiento de almas todavía demandan
dolores de parto.
La venida de un
bebé al mundo incomoda el cuerpo de la madre. Así el crecimiento
del "cuerpo" de un avivamiento y la agonía de intercesión
incomoda la iglesia.
La futura madre siente más y más la carga a medida que se
acerca el tiempo del nacimiento ( a menudo pasando horas de
desvelos y lágrimas.) Así, las lámparas del santuario han de
quemar a medianoche mientras intercesores angustiados derraman
sus almas cargando la iniquidad de una nación.
La futura madre, a menudo, pierde el deseo de comer, y por
amor al que ha de nacer se niega ciertas cosas. Así, la negación
de comida y un amor que consume se apodera de los creyentes, que
se avergüenzan de la esterilidad de la iglesia.
Cuando las mujeres están embarazadas, a medida que se
acerca el alumbramiento, se ocultan de las miradas públicas.
(Así, por lo menos, lo solían hacer.) Del mismo modo, los que
conocen dolores de parto en el alma se ocultan de la publicidad
y buscan el rostro del Dios santo.
Es evidente que
Jacob amaba a Raquel mucho más que a Lea; sin embargo, la "mujer
dichosa" era Lea, porque ella tenía hijos.
Considera cómo Jacob sirvió catorce años por Raquel; sin
embargo, aquella espléndida devoción no fue ningún consuelo para
la mujer herida de esterilidad. Sin duda, Jacob demostró su amor
cargándola de joyas como era costumbre en aquellos días; pero
las fruslerías externas no la consolaban, y aunque Raquel era
hermosa de vista, su esterilidad no hallaba compensaciones en su
hermosura o en la admiración de otros.
La terrible verdad era que Lea tenía cuatro sonrientes niños
alrededor de sus faldas, pero de la estéril Raquel se burlaban
hombres y mujeres.
Puedo imaginarme a Raquel-con los ojos rojos de llorar, más que
los ojos de Lea jamás estuvieron, con su cabello desordenado,
con su voz ronca por el gemir- viniendo ante Jacob, disgustada
por su esterilidad, humillada por la desesperación de su
condición, llorando con un grito penetrante:
"¡Dame hijos, o si no, me muero!" (Génesis 30:1).
Este grito desgarraba el corazón de Jacob como una espada
desgarraría su carne.
Para
espiritualizar esto diremos que su oración no era de rutina,
sino de desesperación,
pues había sido presa del dolor,
pasmada de vergüenza y
humillada por su esterilidad.
Predicador, si tu alma es estéril, si las lágrimas están
ausentes de tus ojos, si los convertidos están ausentes de tu
altar, ¡no te conformes con tu popularidad! ¡rehusa el consuelo
de tus títulos o de los libros que hayas escrito! Sincera pero
apasionadamente, invita al Espíritu Santo a inundar tu corazón
de dolor porque eres espiritualmente incapaz de traer hijos.
¡Oh, el reproche de nuestros altares estériles! ¿Crees que el
Espíritu Santo se deleita en
nuestros órganos eléctricos,
nuestros pasillos alfombrados,
nuestras nuevas decoraciones,
si la cuna está vacía?
¡De ningún modo!
¡Oh, que el silencio de muerte del santuario pueda ser roto por
el bendito grito de recién nacidos!
No hay reglas
fijas para el avivamiento. Aunque los bebés nacen en todas
partes por el mismo proceso, ¡cuán diferentes son entre sí! ¡No
hay copias exactas!
Por el mismo proceso de dolor de alma y oración insistente y
carga por la esterilidad se han producido todos los avivamientos
en todas las edades. Pero ¡cuán diferentes han sido los
avivamientos entre sí!
A Jonathan
Edwards no le faltaban congregaciones, y no tenía apuros
financieros, pero el estancamiento espiritual le aterrorizaba.
La vergüenza de la falta de conversiones doblegó sus rodillas y
golpeó su espíritu de tal modo que su alma herida se aferró al
trono de gracia en silencioso gemir hasta que el Espíritu Santo
vino sobre él. La Iglesia y el mundo conocen la respuesta de sus
victoriosas vigilias.
Los votos que hizo,
las lágrimas que derramó,
los gritos que salieron de su boca,
todo está escrito en el libro las crónicas de las cosas de Dios.
Del mismo modo
Zinzendorf, Wesley, etc. que fueron sus parientes espirituales,
(pues hay una aristocracia del Espíritu como la hay de la
carne.) Tales hombres desprecian todos los honores y buscan tan
sólo ser honrados por el Espíritu Santo.
Las historias
políticas y militares se desarrollan alrededor de simples
individuos. La historia está tapizada con nombres de hombres que
se invistieron de poder de una manera u otra y muchas veces
hicieron temblar el mundo.
Piensa en el genio maléfico de Hitler. ¡Cuántos reyes destronó,
cuántos gobiernos derribó, cuántos millones de tumbas llenó! Fue
para nuestra edad un azote mayor que diez plagas.
La Biblia dice que en los últimos días, cuando hombres impíos
obran impíamente, "el pueblo que conoce a su Dios se
levantará y hará proezas."
No los que cantan acerca de Dios ni los que escriben y
predican acerca de Dios, sino los que conocen a su Dios,
serán fuertes y harán proezas.
El hablar acerca de comida no llena el estómago, ni el hablar de
ciencia hace sabios;
ni el hablar de Dios significa que las energías del Espíritu
Santo están con nosotros.
Hacemos bien en contemplar el hecho de que el avivamiento viene
como resultado de una sección de la iglesia limpiada, humillada
e inclinada en súplicas e intercesión.
Una iglesia que ve su generación presa de la falsa religión y le
enferma la visión de los millones que perecen;
entonces espera… quizás días, semanas y aún meses, hasta que el
Espíritu mueve sobre ella y los cielos se abren con la bendición
de avivamiento.
Las mujeres de
la Biblia que habían sido estériles fueron las que trajeron los
hijos más nobles: -Sara, estéril hasta los noventa años,
engendró a Isaac.
-Raquel, cuyo doloroso grito: "¡Dame hijos o muero!" fue
atendido, engendró a José, quien libró la nación.
-La mujer de Manoa dio a luz a Sansón, otro libertador de
su nación.
-Ana, un alma quebrantada, sollozando en el santuario,
haciendo votos y continuando en oración ignoró, el reproche de
Elí, derramó su alma y recibió su respuesta en Samuel, que vino
a ser el profeta de Israel.
-La estéril viuda, Rut, halló misericordia y dio a luz a
Obed, quien engendró a Isaí, el padre de David, de cuya
descendencia vino nuestro Salvador.
-De Elisabet, estéril por muchos años, vino Juan el
Bautista, de quien Jesús dijo que no ha habido otro profeta más
grande entre los nacidos de mujer. Si la vergüenza de la
esterilidad no se hubiese apoderado de estas mujeres, ¡qué
hombres poderosos habría perdido la historia!
Como el niño
concebido pronto se mueve dando señales de vida, así es con el
avivamiento. En el siglo XVI, Knox se hizo eco del grito de
Raquel clamando, "¡Dame Escocia o me muero!" Knox murió; pero
mientras Escocia viva Knox vivirá. Zinzendorf tuvo gran dolor y
vergüenza por el estado infructífero y sin amor de los moravos.
Fue derretido y motivado por Espíritu Santo hasta que,
repentinamente, descendió el avivamiento cerca de las once
de la mañana el miércoles 13 de agosto de 1727.
Así comenzó el avivamiento moravo donde nació una reunión de
oración que duró cien años. De aquella reunión vino un
movimiento misionero que alcanzó los fines de la tierra.
La Iglesia de
nuestros días debería estar preñada de apasionada propagación,
mientras a menudo su mensaje es solo una pálida propaganda.
Sin duda, los métodos de dar a luz han cambiado con los
adelantos de la ciencia; pero decimos otra vez que la ciencia,
amada por los doctores, no puede acortar los nueve meses de
embarazo.
Hermanos, somos vencidos por el elemento tiempo.
El predicador y la iglesia, demasiado ocupados para orar, están
más ocupados de lo que el Señor quiere. Si le diéramos tiempo a
Dios El nos daría almas eternas.
Si reconocemos nuestra impotencia espiritual e invocamos Su
nombre, El hará brillar nuestra luz como la luz del medio día.
La iglesia
tiene montones de consejeros, pero, ¿dónde están los que
agonizan?
Las iglesias, que se alaban por un récord de alta asistencia,
quizás tengan que admitir un récord de niveles bajos en
nacimientos espirituales.
Podemos acrecentar nuestras iglesias sin acrecentar el Reino.
(Conozco una familia en la cual todos los hijos son
adoptados. Muchos de nosotros, los predicadores, tenemos más
hijos adoptivos que nacimientos.)
El enemigo de la multiplicación es el estancamiento. Cuando los
creyentes sin frutos nos sintamos apesadumbrados y la
esterilidad espiritual nos angustie, entonces palpitaremos con
santo temor y oraremos con santo fervor y produciremos con santa
fertilidad.
En el almacén de Dios no hay "días de liquidación;" el precio
del avivamiento es siempre el mismo: dolor de parto.
¡Esta raza arruinada requiere un
avivamiento!
Estoy consciente de que hay quienes en su somnolencia se vuelven
a la soberanía de Dios diciendo: "Cuando El quiera darnos un
avivamiento, el avivamiento vendrá." Esto es tan sólo media
verdad. ¿Queremos decir que Dios está complacido de que
ochentitrés personas por minuto mueran sin Cristo?
¿Hemos descendido a creer que el Señor quiere que muchos
perezcan?
¿Nos atrevemos a decir, lo que es poco menos que blasfemia, que
cuando Dios decida levantar Su pie y esparcir a Sus enemigos
vendrá la visitación? ¡De ningún modo!.
Cita parte
de un versículo y harás decir a la Biblia lo que quieras.
Por ejemplo: "Dios es poderoso para hacer todas las cosas mucho
más abundantemente de lo que pedimos o entendemos." Termina el
versículo aquí y significa que "Dios puede hacerlo, pero
por ahora, no se molesta en hacerlo."
Este versículo, mal citado, deja la falta de avivamiento en las
gradas del trono de Dios. Pero termina el texto: "El es poderoso
para hacer… según el poder que obra en nosotros," y
significa que el canal está bloqueado.
Significa que Dios no puede alcanzar a nuestra generación por
causa de la falta de poder que hay en la iglesia.
Así, la falta de avivamiento es nuestra falta.
Finney dijo:
"Dios es un avivamiento listo a desbordarse,"
por lo tanto podemos tenerlo "según el poder que obra en
nosotros," porque recibiremos poder cuando haya venido sobre
nosotros el Espíritu Santo. Este no es poder simplemente
para hacer milagros, pues antes de Pentecostés los
discípulos hicieron milagros y echaron demonios. No es solamente
poder para organizar,
poder para predicar,
poder para traducir las Escrituras,
poder para entrar en nuevos territorios para el
Señor.
Todo esto es bueno. Pero ¿tenemos poder del Espíritu Santo,
poder que restringe el poder del diablo, poder que derriba
fortalezas, poder que obtiene las promesas de Dios?
Innumerables
seres sin el conocimiento de salvación serán condenados si no
han sido librados del dominio del diablo. ¿Qué temor puede tener
el infierno que no sea una iglesia ungida y poderosa en la
oración?
Queridos
hermanos, desechemos todas las trivialidades.
Olvidémonos de las políticas denominacionales y entreguémonos
continuamente a la oración y al ministerio de la Palabra,
"pues la fe viene por el oír."
Avergonzados
ante la impotencia de la Iglesia y el monopolio que ejerce el
diablo, ¿no clamaremos con espíritus angustiados, diciendo de
corazón:
"¡Dame hijos o me muero!" Amén.
Leonard Ravenhill |
.gif)

No olvide orar y cooperar con
esta obra de Fe y esfuerzo Misionero.
Dios te Bendecirá
sobreabundantemente
Si
desea comunicarse con nosotros puede hacerlo a travéz de la
dirección que proveemos a continuación:
Asociación Cristiana de Iglesias
Misioneras, Inc.
P.O. BOX 90358
Springfield, MA. 01139
Tel. 413-736-2890

asociacioncristiana2004 @yahoo.com
Obras Establecidas
México
Honduras
Nicaragua
Puerto Rico
República Dominicana
Ecuador
Brasil
Estados Unidos
Estudios Bíblicos

Esta sección
de Estudios Bíblicos es auspiciada por esta Asociación con
el
propósito de exponer fehacientemente el Glorioso Evangelio de
nuestro Adorado Salvador Jesucristo y enriquecer la vida espiritual
de
todos aquellos
que
tengan acceso a ellos.
|