¿Cuánto vale
Jesús para Tí?
Texto Base:
Zacarías 11:12,13; Mateo 23:14,15.
Introducción:
El propósito
de hacer mención de esta Profecía es por lo poco que se hace
referencia de la misma en las enseñazas y predicaciones que
tienen que ver con el Sacrificio de Cristo y su muerte en la
Cruz del Calvario.
Esta
profecía fue dada por este profeta alrededor de unos 500
años A.C. Nadie al azar podía dar una Profecía tan exacta
solo por el Espíritu de Dios.
Tres aspectos
específicos de esta Profecía:
1- El pueblo
le pondría de valor a su Dios de treinta piezas de plata.
2- Estas (las
treinta piezas de plata) serían puestas en la Casa del
Señor.
3- La
expresión “al tesoro” se traduce en varias versiones “al
alfarero”. Realmente era un tesoro que se utilizaba para
comprarle un campo (extensión de tierra) al alfarero, el
cual se dedicaría como sepultura de los pobres y
extranjeros.
El evangelista Mateo nos dice, que
cuando Judas fue a los Principales Sacerdotes que se habían
confabulado para matar a Jesús les dijo: “¿Qué
me queréis dar y yo os lo entregaré?
Y ellos le asignaron treinta
piezas de plata”
(Mateo 26:14,15). Este personaje no
era una persona ajena en la vida y ministerio de Nuestro
Señor. Sabía donde encontrarlo pues era uno de sus mas
íntimos.
Este tuvo
grandes privilegios tales como:
-
Conocer al Señor de manera personal.
-
Anduvo con el Señor.
-
Escucho las enseñanzas del Maestro
-
Fue testigo presencial de los milagros obrados por el
Señor.
-
Fue llamado por el Señor para ser uno de sus 12
apóstoles.
-
Fue comisionado para predicar el Evangelio y para
hacer milagros de Sanidad y para expulsar los demonios en el
nombre del Señor.
-
Fue advertido por el Señor sobre las consecuencias
del pecado.
En otras
palabras era un creyente con un gran potencial y con un
futuro promisorio en el Evangelio. Sin embargo muy a pesar
de todas esas grandes oportunidades su vida terminό en la
mas grande de las tragedias pues, por su egoísmo y avaricia
por el dinero terminό vendiendo a su Señor.
Su gran pecado fue la avaricia
(Mateo 26:15). Ésta le llevό a tener en muy poca estima y
valor la persona gloriosa de nuestro Salvador Jesucristo.
Volviendo al pasaje del profeta Zacarías encontramos que la
versión de la Biblia de Jerusalén dice: "Yo
les dije: Si os parece bien, dadme mi jornal; si no,
dejadlo. Ellos pesaron mi jornal, treinta piezas de plata"(Zacarías
11;12).
En otras
palabras el valor que ellos daban a la persona de nuestro
Salvador era la de un pobre y miserable esclavo. Para Judas
y los Sacerdotes de sus días los milagros de Sanidades que
Jesús hizo en su presencia no tenían ningún valor, la
liberación de los cautivos de los demonios no tenia ningún
valor, la alimentación de los cinco mil no tenía ningún
valor, la restauración de los hogares como el de Zaqueo no
tenia ningún valor, la limpieza de los leprosos no tenia
ningún valor la resurrección de los muertos no tenia ningún
valor.
Así sucede
con muchos hoy día, que tenido un concepto tan pobre y bajo
de la persona de su Gran Maestro lo venden o lo cambian por
cosas de poco valor para satisfacer su avaricia o sus
concupiscencias. Muchos dejan al Señor por:
-
un cigarrillo o alguna droga
-
una cerveza o un trago de licor
-
un trabajo que no le permite llegar a la Iglesia
-
un negocio sucio que le dejara mucha ganancia
material
-
un momento de placer mundanal
-
por alcanzar la gloria de este mundo, etc., etc.
¿Por qué el precio de un esclavo?.
Porque para muchos eso es lo
que significa vivir el Evangelio o seguir al Señor, una
esclavitud.
Saben que si
reciben algún favor o milagro de parte del Señor en sus
vidas Dios espera que en agradecimiento ellos le sirvan pero
para ellos eso es mucho pedir. No saben que si no son
esclavos del Señor lo serán del pecado y del diablo.
Éste
al darse cuenta que Jesús fue condenado a muerte y que Él
era mas de lo que él había pensado, Fue y regresό a los
Sacerdotes para devolver el dinero, pero los Sacerdotes lo
insultaron diciéndole: “¿Qué
nos importa a nosotros? ¡Allá
tu!” (Mateo 27:3,4). Y “Judas
arrojando las piezas de plata en el Templo, salio y fue y se
ahorcό”
(Mateo
27:5).
Dos
terribles cargos pesaron tanto en su conciencia de Judas que
le llevaron a pensar en el suicidio como único camino de
escape a su traición:
1- La
sentencia a muerte a la que fue condenado Jesús
2- El
poco valor que le diό a su Señor y Maestro
Los Sacerdotes recogieron del suelo
las treinta piezas de plata y con cara de santurrones,
dijeron: “No es lícito
echarlas en el tesoro de las ofrendas, porque es dinero de
sangre” (Mateo 27:6). Es
cierto que era dinero de Sangre pero no de cualquier Sangre,
ésta era Sangre inocente, la Sangre del unigénito hijo de
Dios cuya vida ellos habían valorizado en treinta miserables
piezas de plata.
Conclusión:
El dinero
del Mundo no es suficiente para poder contar en valor lo que
Jesús debe ser para todo ser humano pero que triste que
muchos lo venden o lo cambian por mucho menos que eso. Eva
lo cambio por el deguste de la fruta prohibida del árbol de
la ciencia del bien y del mal, Esaὐ
por un plato de lentejas, Balaam por amor al lucro, Coré por
la ambición de una alta posición, Saúl por un trofeo de
guerra, David por un momento de placer con Betsabé y tu:
¿porque lo vas a cambiar?.
Solo los que
dan valor a la Sangre y al Sacrificio de Cristo, como a la
Palabra del testimonio de nuestro Dios y menosprecian su
vida hasta la muerte son los que vencen con Jesús y alcanzan
las riquezas del Reino de los Cielos.
Preparado
por el Pastor Raul Medina
E-mail:
medinarroyo@comcast.net