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Asociación
Cristiana de Iglesias Misioneras, Inc. |
La fe que recibe lo que pide
Lectura Bíblica:
Marcos 11:22-24
"Respondiendo, Jesús les dice:
Tened fe en Dios. En verdad os digo que cualquiera que le
diga a este monte: Se quitado de aquí y se arrojado al
mar; Y no dudare en su corazón, si no que creyere
que lo que esta pidiendo sucede, lo tendrá. por eso os
digo que todo cuanto rogáis y pedís, creed que lo estáis
recibiendo, y lo tendréis".
Todo creyente
en Cristo Jesús alguna vez se ha preguntado; Cómo yo se que
tengo la fe que recibe lo que pide? Esto es un
secreto revelado en la palabra de Dios y está a disposición de
todo aquel que ha nacido de nuevo y busca a Dios de todo
corazón.
Hoy día se
habla de la fe como una lámpara milagrosa para alcanzar
beneficios financieros o de salud corporal, dejando el alma y el
espíritu en una de las mayores miserias espirituales que hayan
experimentados generación alguna de creyentes en la historia de
la Iglesia. Estos mercaderes del Evangelio
restringen toda "bendición y prosperidad" a los que cooperan con
sus "ministerios" y les ayudan a engrosar sus ambiciosas arcas
personales.
Si miramos bien
el trasfondo de este pasaje Bíblico encontramos que el Señor
primero había limpiado el Templo de estos mercaderes que también
existían en sus días. Luego los discípulos vieron
cumplido el juicio pronunciado por el Señor sobre la higuera
estéril (Vss. 15-21). "Así
hará el Señor con todo aquel que utiliza su palabra y sus
doctrinas como medios para alcanzar el lucro personal".
La fe que
habla el Señor es aquella que nos acerca a El a través de la
oración perseverante y nos da la capacidad de poder sobrepasar
los obstáculos que tratan de impedir el avance del nuestra vida
de obediencia y de servicio a nuestro Dios y a nuestros
semejantes .
Confiando en el que hace las
promesas
En nuestro
diario vivir llegamos a conocer a muchas personas, algunas
mas confiables que otras. Es en la medida que nos
vamos relacionando con ellas que vamos conociendo sus principios
y carácter. Es ahí cuando nos damos cuenta si podemos o no
confiar en ellas.
Esto especialmente a través de la confiabilidad de
su palabra.
Si nos damos cuenta de que no tiene doblez en sus palabras y
sostienen lo que dicen aun en perjurio suyo, entonces confiamos
en ellos.
Así es en
cuanto a nuestro Dios, en la medida que vamos conociendo su
carácter, que no miente, que no hay doblez en sus palabras, la
grandeza de sus obras, su fidelidad y que todo para El es
posible, entonces nos damos cuenta cuan digno es que confiemos
en El.
Un ejemplo de
ello fue la experiencia de los discípulos. Fue en la
medida que conocieron a su Señor que desarrollaron su confianza
en El y en su Palabra. Fue después de haberle
conocido y ser equipados por EL con poder que se atrevieron a
salir a predicar el Evangelio del Reino.
Primero en la misión de
los 12, luego en la
de
los 70 y por ultimo del día de Pentecostés en adelante esto con
milagros y maravillas como lo había hecho su Señor.
Tres medios por donde se recibe la
fe
Es importante
que conozcamos que hay
tres maneras de hacer crecer la fe en
nuestras vidas. Estas son:
Los ojos, los
oídos y la boca.
1-
La fe y el ojo:
El Señor quiere que abramos nuestros ojos y lo miremos a El
cuando oramos. Hebreos 11:1b nos dice: ".....es
pues la fe la convicción de
lo que
no se ve".
También nos dice en Hebreos 11:6b: "Por
que es necesario que el que
a Dios se allega crea que le hay.....".
En otras palabras lo que El nos quiere decir es: Cuando ores
abre los ojos de la fe y contempla al que le estas pidiendo y
permítele revelar su presencia y voluntad en ti.
Debes cederle todo el tiempo que sea necesario hasta que tome el
control de todo tu ser. Así te revelara cuan grande
es El como tu Dios y recibirás el testimonio de que has recibido
lo que has pedido.
La mayoría de
los creyentes se quejan de no recibir lo que piden. Eso no es
culpa de Dios si no de ellos mismos por el poco tiempo que pasan
en la presencia de Dios. La aparente falta de
respuesta puede ser parte de un maravilloso plan para el
crecimiento de nuestra fe. Pueden haber tres razones
de no recibir una respuesta inmediata. Estas son:
1-
No es su voluntad
2- No
es su tiempo
3-
Quiere que persistamos una y otra vez hasta que crezcamos en fe
y asi recibir la respuesta.
Con relación a
esta última el propósito que
Dios sigue es es que al persistir una y otra vez crezcamos y
maduremos en nuestra fe,
Viéndolo,
Contemplándolo y
Deleitándonos
mas en El que en lo que pedimos porque: "El
es el que lo llena todo en todos".
En Lucas
18:1-8 encontramos un gran ejemplo de ello. Allí el
Señor comienza hablando de: "La importancia de orar siempre y no
desmayar''. Esta viuda insistió una y otra vez a
pesar de las malas referencia que ella tenía
de aquel juez injusto.
Ella creyó que si algún día este
juez iba hacerle justicia a alguien sería
a ella.
Por su perseverancia e persistencia recibió lo anhelado esto es
justicia de su adversario.
La oración de
fe es persistente y no se detiene hasta poder ver la voluntad de
Dios en lo que se pide. Así sabe si es
correcto lo que esta pidiendo y sigue lo que es la voluntad de
Dios. Algunos dicen que la fe es siega pero se
equivocan pues ve mas allá del 20/20, ve al invisible.
2-
La fe y el oído:
En Romanos 10:17 dice: "Así que la fe es por el oír, y el oír
por la palabra de Dios".
Cuando se ora con fe se tiene el oído muy afinado a lo que Dios
pueda decirnos con relación a lo que se esta pidiendo.
Hay
varias
maneras en que el oído esta atento a lo que Dios nos esta
diciendo.
Una de ellas es la palabra de Dios, el
otro es el Espíritu Santo y el último es el testimonio de Dios
en nuestros corazones.
Veamos lo que nos
dice 1 de Juan 3:19-22: "Y en
esto conocemos que somos de la verdad, y aseguramos nuestros
corazones delante de El; pues si nuestro corazón no nos
reprende, mayor que nuestro corazón se Dios, y El sabe todas las
cosas. Amado, si nuestro corazón no nos reprende,
confianza tenemos en Dios; y cualquiera cosa que pidiéramos la
recibiremos de El, porque guardamos sus mandamientos y hacemos
las cosas que son agradables delante de El".
La fe es
simplemente entregarme confiadamente a las palabras que recibo
por mis oídos que recibo cuando estoy en su presencia.
Para alguien que conoce a Dios y vive en comunión constante con
El le es simple creer. Sabe que Dios es fiel y
verdadero y que nunca falla en lo que promete.
3-
La fe y la boca:
Romanos 10:8-11 dice: "Mas que dice?, Cerca de ti esta la
palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la
palabra de fe que predicamos".
Cuando
conocemos al que promete y nuestro oído esta orientado
correctamente dentro de su voluntad no tememos declarar las
cosas que pedimos pues hay un testimonio interno de que por la
fe ya lo hemos recibido.
El apóstol Pablo
dijo: "Pero teniendo el mismo
Espíritu de fe, conforme a lo que esta escrito; Creí por lo cual
hable, nosotros también creemos por lo cual también
hablamos
(2 Corintios 4:13). Nunca olvide que: ''Con
el corazón se cree, pero con
la boca se confiesa''
(Rom. 10:10).
Conclusión:
Cuando algunos
oran solo enfocan su atención El que promete es mayor que la
promesa por eso Hebreos 6:13 dice: ''Por
que cuando Dios hizo la promesa a
Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor,
juro por si mismo".
Hay de los que
se aferran a lo que se promete pero no conocen al que promete.
No saben que piensa ni que dice el que promete con relación a lo
que se esta pidiendo y al recibir lo que piden abandonan la
esperanza en la promesa y con ello flaquean en la fe y el
resultado es la frustración, el abandono de la fe y en ultimo
caso el descarrío.
No es que Dios
no oye, somos nosotros los que no oímos a Dios.
Cuando pedimos y no recibimos puede ser que Dios nos este
probando. Es cuando nuestra voluntad tiene que
rendirse y decirle a Señor; "Hágase tu voluntad".
Pedimos creyendo que lo que Dios decida es lo mejor y aceptamos
su voluntad aun cuando sea contrario a lo que pedíamos o
esperábamos. De esta forma orientamos nuestra
oración a lo que Dios quiere y todo lo que pidamos con fe bajo
estas premisas será hecho. Amén
Preparado
por: Pastor Raúl Medina
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